La Inteligencia Artificial ha pasado en muy poco tiempo de ser una curiosidad tecnológica a convertirse en una herramienta que puede resultar muy útil para estudiantes de prácticamente cualquier edad.
Resumir unos apuntes, preparar preguntas para un examen, entender un concepto complicado, organizar un trabajo, crear esquemas, buscar información académica o practicar matemáticas son solo algunas de las tareas en las que la IA puede echarnos una mano.
Pero hay algo importante que debemos tener claro: utilizar Inteligencia Artificial para estudiar no significa pedirle que haga el trabajo por nosotros. Bien utilizada, la IA puede convertirse en una especie de profesor particular disponible cuando lo necesitamos. Mal utilizada, simplemente nos dará respuestas que copiaremos sin aprender nada.
Por eso hemos seleccionado algunas de las herramientas de IA más interesantes para estudiantes en 2026, organizándolas según aquello para lo que realmente pueden servirnos.
Para estudiar nuestros propios apuntes: Gemini Notebook (antes NotebookLM)
Una de las herramientas más interesantes para estudiantes es Gemini Notebook, la aplicación de Google que hasta julio de 2026 conocíamos como NotebookLM.
Podemos proporcionarle nuestros propios materiales —por ejemplo, documentos, apuntes, presentaciones, vídeos o diferentes fuentes de información— y trabajar posteriormente sobre ellos.
Esto permite hacer algo especialmente útil: preguntar sobre el contenido que estamos estudiando, solicitar explicaciones, generar material de repaso o convertir una gran cantidad de información en contenidos mucho más manejables.
Una buena forma de utilizarla sería cargar los apuntes correspondientes a un examen y pedirle posteriormente que nos prepare preguntas para comprobar qué partes dominamos y cuáles necesitamos repasar.
Para buscar información y documentar trabajos: Perplexity
Cuando necesitamos investigar un tema, Perplexity es una alternativa interesante a los buscadores tradicionales.
Su principal ventaja para un estudiante es que no se limita a mostrarnos una colección de páginas web. Puede elaborar una respuesta a nuestra pregunta utilizando información encontrada en Internet y mostrar las fuentes utilizadas.
Esto resulta especialmente práctico para iniciar un trabajo, localizar documentación o conocer rápidamente los aspectos principales de un tema.
Eso sí: encontrar una respuesta mediante IA nunca debería sustituir a la comprobación de las fuentes originales, especialmente cuando vamos a utilizar esa información en un trabajo académico.
Para preparar exámenes con preguntas y tarjetas: Quizlet y Knowt
Las tradicionales tarjetas de estudio o flashcards siguen siendo una excelente forma de memorizar conceptos, fechas, vocabulario o definiciones. La diferencia es que ahora la Inteligencia Artificial puede ayudarnos a crearlas.
Quizlet es una de las plataformas más conocidas en este terreno. Podemos utilizar nuestros materiales para generar recursos de estudio y posteriormente practicar con ellos mediante diferentes sistemas.
Knowt sigue una filosofía similar y permite transformar materiales de estudio en apuntes, preguntas, tarjetas y otros contenidos destinados al repaso.
Son especialmente interesantes para asignaturas con muchos conceptos que memorizar: idiomas, Historia, Geografía, Biología o determinadas materias universitarias.
Para convertir información en esquemas visuales: Mapify
No todos estudiamos de la misma manera. Hay personas que recuerdan mucho mejor una materia cuando pueden verla organizada gráficamente.
Aquí entra en juego Mapify, una herramienta destinada a transformar información en mapas mentales.
Podemos partir de diferentes tipos de contenido y obtener una representación mucho más visual de las ideas principales y de las relaciones existentes entre ellas.
Puede ser especialmente útil antes de comenzar a memorizar un tema: primero obtenemos una visión global y posteriormente profundizamos en cada apartado.
Para trabajos universitarios e investigación: Consensus, SciSpace y Elicit
Cuando pasamos de buscar información general a necesitar documentación científica, conviene utilizar herramientas especializadas.
Consensus está orientada a buscar respuestas dentro de literatura científica y puede resultar muy interesante para comprobar qué dicen diferentes investigaciones acerca de una cuestión determinada.
SciSpace también está especializada en publicaciones académicas. Una de sus utilidades más interesantes es ayudarnos a comprender artículos científicos que pueden resultar difíciles de interpretar, especialmente cuando contienen terminología muy especializada.
Por su parte, Elicit está pensada como asistente para investigación y revisión de literatura académica. Puede ayudarnos a localizar estudios relacionados con una pregunta y organizar la información encontrada.
Para universitarios, investigadores o estudiantes que estén preparando un TFG o TFM, este tipo de herramientas puede ahorrar muchísimo tiempo en las primeras fases de documentación.
Eso no significa que podamos olvidarnos de leer las fuentes originales. La IA puede ayudarnos a encontrarlas y comprenderlas; la responsabilidad de comprobarlas sigue siendo nuestra.
Para matemáticas, física y ciencias: Wolfram Alpha
Las inteligencias artificiales generalistas pueden ser excelentes explicando conceptos, pero cuando entramos en cálculos matemáticos conviene recurrir a herramientas especializadas.
Wolfram Alpha lleva años siendo una referencia en este terreno.
Puede trabajar con matemáticas, estadística, física, química y otras disciplinas científicas, resolviendo operaciones y representando determinados problemas de manera gráfica.
La clave para aprender está, nuevamente, en no utilizarla únicamente para conseguir el resultado.
Si tenemos que resolver una ecuación, conocer simplemente la respuesta tiene poco valor educativo. Lo interesante es utilizar la herramienta para comprender cómo se llega a esa solución y después intentar resolver un ejercicio similar sin ayuda.
Para convertir clases y grabaciones en apuntes: Otter.ai y Turbo AI
Tomar apuntes mientras intentamos prestar atención a una explicación no siempre resulta sencillo.
Herramientas como Otter.ai utilizan Inteligencia Artificial para trabajar con voz y transcripciones, lo que permite convertir una grabación en texto y obtener posteriormente información mucho más manejable.
Turbo AI, por su parte, está más enfocada al estudio y permite transformar diferentes materiales —como grabaciones, documentos o vídeos— en contenidos destinados al aprendizaje y al repaso.
Estas herramientas pueden resultar interesantes para trabajar posteriormente con una clase, una conferencia o una explicación extensa.
Siempre debemos recordar, naturalmente, que no debemos grabar a otras personas sin contar con la autorización necesaria.
Para organizar tareas que parecen demasiado grandes: Goblin Tools
A veces el problema no está en entender una asignatura, sino en saber por dónde empezar.
«Preparar el examen de Historia» puede parecer una tarea enorme. Pero cambia bastante cuando la dividimos en pequeñas acciones: organizar los temas, preparar un calendario, estudiar dos apartados, realizar un pequeño test y revisar los errores.
Ese es precisamente uno de los terrenos donde herramientas como Goblin Tools pueden resultar útiles: ayudarnos a transformar tareas complejas en pasos más pequeños y manejables.
Puede ser una buena ayuda para aprender a organizar el tiempo y combatir esa sensación de no saber por dónde comenzar.
Para aprender con un tutor en lugar de recibir simplemente la respuesta: Khanmigo
Una de las cuestiones más interesantes de la IA aplicada a la educación es la diferencia entre dar una respuesta y enseñar a encontrarla.
En esa segunda filosofía encaja Khanmigo, la herramienta educativa vinculada a Khan Academy.
La idea es utilizar la IA como apoyo durante el proceso de aprendizaje, guiando al alumno mediante preguntas y explicaciones en lugar de limitarse a resolverle automáticamente el ejercicio.
Ese enfoque representa probablemente uno de los usos más interesantes que puede tener la Inteligencia Artificial en educación.
¿Y qué pasa con ChatGPT, Gemini o Claude?
Por supuesto, no necesitamos utilizar una herramienta diferente para cada asignatura.
Las inteligencias artificiales generalistas como ChatGPT, Gemini o Claude también pueden convertirse en excelentes asistentes para estudiar si sabemos utilizarlas correctamente.
Podemos pedirles, por ejemplo:
- Explícame este concepto como si tuviera 12 años.
- Ahora explícamelo con un nivel de Bachillerato.
- Hazme diez preguntas sobre este tema, pero no me digas las respuestas.
- Pregúntamelas de una en una y corrige mis errores.
- Convierte estos apuntes en un esquema.
- Prepárame un examen de 20 preguntas.
- Identifica qué partes de este tema debería estudiar primero.
- Ponme cinco ejercicios similares a este para practicar.
- Explícame dónde me he equivocado sin darme todavía la solución.
Y aquí encontramos posiblemente la mayor diferencia entre usar la IA para hacer los deberes y usar la IA para aprender.
La mejor IA para estudiar depende de lo que necesites
No existe una herramienta perfecta para todos los estudiantes ni para todas las asignaturas.
Si queremos trabajar con nuestros propios apuntes, Gemini Notebook puede resultar especialmente interesante. Para investigar y localizar información podemos recurrir a Perplexity. Para memorizar tenemos Quizlet o Knowt; para investigación académica, Consensus, SciSpace o Elicit; y para ciencias y matemáticas contamos con herramientas especializadas como Wolfram Alpha.
Pero probablemente la mejor combinación sea utilizar varias de ellas dependiendo de cada momento.
La Inteligencia Artificial no debería sustituir al profesor, al libro, a los apuntes ni, sobre todo, al esfuerzo del estudiante. Su verdadero potencial aparece cuando la utilizamos para entender mejor, practicar más y aprender de una manera adaptada a nuestras necesidades.
Y esa puede ser una de las grandes ventajas de la IA en educación: disponer de una herramienta capaz de explicarnos algo de otra manera cuando no lo hemos entendido a la primera.
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